Este sitio web utiliza 'cookies' para mejorar su experiencia de navegación. Si sigue navegando entendemos que las acepta.

Aceptar Más Información

DOSSIER - MECENAZGO DE LA CIENCIA

Mecenazgo de la ciencia

Miguel García Guerrero

M
i visión sobre el mecenazgo de la investigación científica ha sido durante algún tiempo bastante limitada, adoleciendo de un sesgo algo egoísta. Con una distancia entre ellos de más de veinte años, el mecenazgo ha posibilitado la realización en mi grupo de investigación de dos proyectos que, probablemente por arriesgados, no hubieran encontrado la necesaria receptividad de quienes deciden el destino de las asignaciones públicas a la ciencia. Así que, como beneficiario directo, estoy sumamente agradecido a las organizaciones que tienen a la ciencia como destinataria de sus actuaciones filantrópicas. Obviamente, el tiempo y la experiencia me han llevado a tener una más amplia y mejor perspectiva del mecenazgo, que se ha visto reforzada considerablemente como resultado de mi gestión en la Fundación General del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (FGCSIC), que desarrolla su actividad en gran medida gracias a la actividad filantrópica de importantes entidades privadas, como son Banco Santander, Fundación BBVA, Fundación Ramón Areces y Obra Social “la Caixa“. Así, mi apreciación de la importancia que para el avance de la ciencia tienen las organizaciones en las que la filantropía ocupa un lugar destacado en su actividad ha aumentado notablemente, como también lo han hecho mi reconocimiento de la importancia del papel que desempeñan y mis expectativas de su dimensión futura.

El dossier que este número de la revista SEBBM dedica al mecenazgo de la ciencia incluye cuatro artículos que profundizan en distintos aspectos de esta temática. Dos de ellos (Filantropía y ciencia, por Enric Banda; y Filantropía e investigación. En busca de espacios de colaboración público-privada para la sociedad, por José Luis de Miguel) abordan el tema con perspectiva general. Los otros dos tienen carácter más específico, centrándose uno en la visión de un investigador cuyo trabajo en el sector público se ha desarrollado en gran medida con apoyo de financiación privada (Colaboración-público privada en investigación y gestión de la biodiversidad, por Miguel Ferrer), y dedicándose el último a la consideración de la actividad de una de las fundaciones personales más activas en la financiación de la actividad científica en España (Ramón Areces: un mecenas singular, por José María Medina).

Aunque tardío, considero que debe considerarse un importante avance el que se asocie por vez primera la ciencia al término mecenazgo en el Diccionario de la lengua española. Así, en la reciente vigesimotercera edición (octubre 2014) del DRAE se define mecenazgo como «protección y ayuda dispensadas a una actividad cultural, artística o científica», cuando en sus anteriores ediciones se limitaba a considerarlo «protección dispensada por una persona a un escritor o artista». ¿Deberíamos interpretar esta modificación como el reflejo de una mejor y mayor consideración social de la financiación filantrópica dedicada a la investigación científica en España, así como –en interpretación eminentemente pragmática– de un incremento sustancial de la financiación privada destinada a apoyar la investigación científica que desarrolla el sector público? Sin duda, ambos fenómenos están teniendo lugar, si bien a una tasa muy baja en relación con nuestras esperanzas como científicos pertenecientes a un sistema que enfrenta muy serias dificultades de financiación.

«Se está registrando un aumento en el número de fundaciones españolas, tanto de carácter personal o familiar como de origen corporativo, que tienen entre sus objetivos la promoción de la investigación y la innovación.»

Afortunadamente, se está registrando un aumento en el número de fundaciones españolas, tanto de carácter personal o familiar como de origen corporativo, que tienen entre sus objetivos la promoción de la investigación y la innovación. Aumentan, asimismo, las aportaciones individuales destinadas a este fin, con la irrupción y expansión del micromecenazgo o crowdfunding, actividad que no se considerará en este dossier, ya que ha sido objeto de lúcido análisis por Xavier Pujol, director de la revista SEBBM, en su último número del pasado septiembre. 1

Con gran frecuencia tomamos Estados Unidos como el referente deseable en cuanto a financiación pública y privada de la ciencia. Pues bien, atendiendo a los análisis de Foundation Center1 una organización que analiza la información sobre filantropía en Estados Unidos, un 16% del total de las subvenciones otorgadas por las fundaciones estadounidenses se dedicó a investigación. Aunque sobre bases porcentuales la situación española pudiera ser comparable, se aleja muy significativamente cuando se considera el volumen total de las aportaciones. En 2012, las subvenciones fundacionales para investigación en Estados Unidos sumaron alrededor de 4000 millones de dólares, superando entre veinte y treinta veces la correspondiente inversión filantrópica registrada en España. Aun considerando las significativas diferencias entre España y Estados Unidos en infinidad de parámetros, está claro que también en filantropía de la investigación e innovación nos queda mucho camino por recorrer.

En su aportación a este dossier, analiza Enric Banda la evolución del concepto de filantropía, que ya trasciende al clásicamente vinculado a las actuaciones de las fundaciones, así como del propio papel que las organizaciones filantrópicas desempeñan, de manera que algunas fundaciones de carácter personal determinan prioridades de investigación cuya definición venía correspondiendo convencionalmente a los gobiernos. Tras tratar la vinculación entre filantropía y ciencia en España, y considerar brevemente las actuaciones de la Obra Social “la Caixa“ en este ámbito, enfatiza el concepto investigación e innovación responsables, cuya práctica habremos de tener muy presente los investigadores europeos, y que, además de conllevar la necesaria intervención de la ciencia en la resolución de los retos sociales, involucra la participación de la sociedad a lo largo de todo el proceso de investigación e innovación.

«Conceptos como la responsabilidad social corporativa y la investigación e innovación responsables parecen sugerir una posible hoja de ruta.»

Si bien Enric Banda ya introduce la consideración de colaboración público-privada para determinadas actuaciones de investigación con marcado interés social, ejecutadas por el sector público con financiación filantrópica, la contribución de José Luis de Miguel analiza en profundidad dicha colaboración desde la perspectiva del mecenazgo. Para ello, además de considerar visiones desde otras culturas y países, toma como referente intervenciones y conclusiones de las jornadas sobre colaboración público-privada que, en colaboración con la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, viene organizando la FGCSIC y, muy especialmente, las correspondientes a la mesa redonda sobre mecenazgo de la investigación, que se desarrolló dentro del segundo de los Encuentros, en julio de este año. En este contexto, y a la vista de la evolución incesante de las formulaciones que adopta la filantropía, así como del crecimiento de su significado social a medida que la propia sociedad se transforma, diagnostica como ineludible la necesidad de encontrar nuevos espacios y nuevas formas de relación y colaboración entre la iniciativa pública y la privada, que han de desarrollarse sobre la base de una indispensable mutua confianza entre los actores. Conceptos como la responsabilidad social corporativa y la investigación e innovación responsables parecen sugerir una posible hoja de ruta, según la cual habría que situar a la sociedad como receptora de la colaboración, también de la filantrópica, pero sobre todo como su prescriptora.

Las expectativas de aprobación de una nueva Ley de mecenazgo, cuyas disposiciones contuvieran sustanciales beneficios fiscales que estimularan la filantropía de particulares y empresas establecidas en España, se han desvanecido en lo que toca a la presente legislatura. En el actual estado de cosas, a la empresa privada no parece animarle mucho la consideración fiscal de sus eventuales aportaciones a la ciencia. A ello se añade la visión, lamentablemente generalizada en el ámbito empresarial español, de que las contribuciones económicas a proyectos de investigación sin generación de retornos inmediatos y tangibles se valoren casi indefectiblemente como un gasto que afecta negativamente a la cuenta de resultados, recibiendo raramente la consideración de inversión. Este es uno de los aspectos que considera Miguel Ferrer en su artículo, en el que analiza, desde el conocimiento resultante de sus propias vivencias, circunstancias que afectan al sector privado junto a otras propias del sector público, las cuales dificultan la necesaria colaboración público-privada en el marco del mecenazgo. La amplia experiencia del autor en sus relaciones con empresas justifica sobradamente su participación en este dossier, sin que reste un ápice que su investigación se desarrolle en el ámbito de la gestión de la biodiversidad. Seguro que la visión desde otras áreas y experiencias puede iluminarnos mejor que la información que nos llega de colegas pertenecientes a nuestra propia especialidad.

En el contexto de la gestión de la biodiversidad, resulta oportuno recordar que este año se cumple el 50 aniversario de la constitución de la Reserva Biológica de Doñana, resultado de una actuación filantrópica internacional por parte de los creadores de la WWF, que se tradujo en la adquisición de 6800 ha de marisma y su cesión para fines de investigación y gestión al CSIC, que a tal fin creó la Estación Biológica de Doñana.

«Uno de los casos más relevantes de mecenazgo de la ciencia en España es el de la Fundación Ramón Areces.»

Sin duda, uno de los casos más relevantes de mecenazgo de la ciencia en España es el de la Fundación Ramón Areces, creada por el fundador de El Corte Inglés en 1976, y heredera universal de todos sus bienes, que incluyen alrededor de un tercio de las acciones de los grandes almacenes. Pocos son los casos de fundaciones que presentan desde su origen una vocación tan marcada de ayuda a la investigación, siendo muy revelador que iniciara su andadura con la convocatoria de un concurso nacional de ayudas a la investigación científica y técnica, del que se han materializado ya un importante número de ediciones. José María Medina resume en su contribución la ejemplar iniciativa de Ramón Areces y la actividad de esta fundación en sus casi cuarenta años de vida, centrándose especialmente en las actuaciones más recientes.

Creo que el mensaje más estimulante con que cabe quedarse en relación con el mecenazgo y su papel en el apoyo a la ciencia, es el de que existen opciones de financiación para nuestra investigación fuera de los circuitos públicos que frecuentamos. Cierto es también que esas vías alternativas son, hoy por hoy, limitadas y que el acceso a las mismas requiere una cierta adaptación por parte del investigador a la orientación de la correspondiente organización filantrópica. A estas últimas, así como a la empresa privada, cabe pedirles que aumenten su consideración por la ciencia que cultiva el sector público, entiendan lo difícil del momento que atraviesa la investigación científica en España, en la que la sostenibilidad del sistema de ciencia y tecnología se encuentra seriamente comprometida, y hagan un esfuerzo adicional para garantizar el futuro de la I+D+i, que se encuentra a su vez en la base del futuro de todos nosotros.

mecenazgo182

Notas

  1. «El desembarco de la financiación colectiva de la ciencia». SEBBM 2014; 181 (Sep): 23-25. Disponible en: http://www.sebbm.com/revista/.
wifes that cheat boyfriend cheated on me unfaithful husband
viagra coupons and discounts fyter.cn coupons viagra
why abortion how much does it cost to get an abortion abortion clinics in queens
pregnancy abortion abortion clinics in colorado springs abortion article
daliresp patient assistance generic bystolic
new prescription coupons open cialis coupon lilly
metformin metformin metformin
abortion services 1world2go.com after an abortion
bystolic generic name bystolic copay savings card bystolic coupon mckesson
gabapentin 300mg bid gabapentin 300mg bid gabapentin 300mg bid
generic bystolic generic bystolic alternative
cialis dosage when click cialis dosing compared

Miguel García Guerrero

Director de la Fundación General CSIC

NEWSLETTER

¿Quieres recibir la revista en tu email?

Clica AQUI para ver nuestra ÚLTIMA NEWSLETTER

EN ESTE NÚMERO

Hacia la buena praxis en la investigación: honestidad, objetividad e imparcialidad

FORMATO IMPRIMIBLE

¿Quieres imprimir artículos? Puedes descargar la revista en pdf

Número 186 -


Publicidad