Hace ahora casi tres años escribí en esta misma sección de la revista SEBBM una pequeña reseña titulada «Bioquímica en Agadir». En ella contaba cómo la SEBBM había realizado un contacto piloto con la Sociedad Marroquí de Bioquímica y Biología Molecular (SMBBM),1 participando como invitada oficial internacional en el 2º Congreso de la SMBBM. En aquella ocasión nuestra participación incluyó la presencia, como conferenciantes plenarios, de cuatro miembros de la SEBBM, entre los que me contaba, en un congreso marcado por la francofonía (una única charla en inglés) y por una importante participación francesa, además de la española. Se nos hizo entonces la oferta formal de realizar juntos algo más grande, quizás un congreso conjunto de ambas sociedades. La idea nos pareció en principio positiva.
La bioquímica y biología molecular del Magreb deben recorrer todavía el camino no siempre de rosas que ya hemos hecho nosotros (¿lo estaremos desandando ahora, con todos estos recortes al CSIC y al Ministerio de Ciencia e Innovación?) hacia la primera división. El caminar juntos podría serles de ayuda, y a la vez aumentar el potencial humano de nuestros laboratorios con jóvenes magrebíes brillantes y hambrientos de ciencia. Pero resultaba problemático concretar la colaboración. Un proyecto específico de Congreso anual conjunto quedaba descartado por la necesidad de usar el francés, y porque la posibilidad de hacerlo en Marruecos restaría inscripciones de nuestros miembros.
La solución se ha materializado el pasado abril en la ciudad de Marrakech,2 en la que el 3er Congreso de la SMBBM ha sido, a la vez, un evento IUBMB en el que la SEBBM ha participado como detonante y pieza clave, apoyando la propuesta marroquí de una fuerte implicación no africana.
El Congreso SMBBM, definido como internacional porque cuenta con participación tunecina, argelina, mauritana y de Mali, ha sido, del 20 al 25 de abril de 2009, a la vez que el IUBMB Special Meeting on Plant Stresses y el 6º Congreso de la Federación Africana de Sociedades de Bioquímica y Biología Molecular (FASBMB). A ellos se ha añadido un Simposio Satélite sobre Enseñanza de la Bioquímica, de un día de duración, propiciado por IUBMB, y las reuniones de las ejecutivas de la IUBMB, la SMBBM y la FASBMB. Seguramente nunca ha habido junta tanta bioquímica y biología molecular en un país africano, y ciertamente nunca en un país del Magreb.
Resumiendo a vuela pluma, el Congreso o conglomerado de congresos3 (del que todavía se puede visitar la página en el sitio mencionado de SMBBM) se ha extendido durante cinco días, con sesiones sobre 1) genómica y proteómica; 2) alimentos, nutrición y salud, con dos subsecciones: a) metabolismo, inmunología y salud; y b) bioquímica de los alimentos, nutrición, micronutrientes y vectores alimentarios); 3) biotecnologías, sustancias naturales y medio ambiente; y 4) estrés en plantas (el Simposio IUBMB), con las subsecciones: a) mecanismos de base molecular de la resistencia de las plantas a las enfermedades que las marchitan; b) biorreguladores (sRNA) y su papel en la defensa de las plantas; c) estrés oxidativo; d) genómica y proteómica; y e) resistencia de las plantas a la sequía y a la salinidad.
Se ha utilizado el inglés como medio de expresión, aunque también se ha usado el francés (excepcional en las plenarias, pero frecuente en las comunicaciones orales y en los paneles procedentes del Magreb). De un total de 30 conferencias plenarias, 27 han sido impartidas por científicos no marroquíes, siendo la participación española la mayor (nueve plenarias SEBBM, y una plenaria por una científica española residente temporal en Francia), seguida de la francesa (siete plenarias), habiendo participación también de conferenciantes de Alemania, Bélgica, Camerún, Canadá, Italia, Nigeria, Estados Unidos y Túnez. El número total de comunicaciones orales fue de 187 y el de paneles de 273, unos y otros presentados con frecuencia por no marroquíes, incluyendo razonable participación española, francesa, sudafricana, y en menor grado de otros países del mundo. Las inscripciones superaron el medio millar, aunque mi impresión fue que una fracción (menor) de la representación marroquí no acudió, quizás ahuyentada por la anglofonía dominante (pues esencialmente todos los inscritos acudieron al congreso francófono de Agadir, al que también asistí), no siendo excepcional que no compareciera la persona a cargo de una comunicación oral o que no se presentara un panel. A pesar de este pequeño punto oscuro, y de la evidente inexperiencia de los organizadores en manejar algunos aspectos (principalmente sociales) de un congreso de tal dimensión, la organización fue buena, las presentaciones abundantes, variadas e interesantes, y las discusiones vivas, siendo en general la atmósfera de activo establecimiento de colaboraciones y de intercambio científico intenso pero relajado, en el entorno aún no muy caluroso de un hotel bien dotado (excepto de bebidas alcohólicas, totalmente ausentes, sin que nadie manifestara abiertamente un síndrome de abstinencia, lo que dice mucho de las encomiables austeridad y contención de nuestra profesión) de la exótica y multicultural Marrakech, multiculturalidad que, al menos en el vestido, fue bien manifiesta también entre las, y en algún caso también entre los, participantes al Congreso. Por lo que pude oír, la sesión de la enseñanza de la bioquímica, aunque sin participación española, pero sí portuguesa, fue modélica y tuvo una extraordinaria asistencia, en cierta medida independiente del Congreso.
Y ahora, ¿hacia dónde seguir? Nuestro presidente, Miguel Ángel de la Rosa, y el secretario general de IUBMB, Jacques Weil, en sus intervenciones institucionales a la apertura y cierre del Congreso, dejaron claro el mensaje: son la internacionalización y el conocimiento los que harán avanzar la bioquímica y biología molecular y, en general, la sociedad, en Marruecos, lo que requiere insistir aún más en los contactos e intercambios, en la formación en laboratorios extranjeros, en los eventos internacionales organizados por Marruecos, y en el grado más alto posible de anglofonía de los doctorandos y estudiantes magrebíes. Miguel Ángel de la Rosa confirmó la disponibilidad de nuestros laboratorios para todos aquellos que tengan un compromiso serio con la ciencia, y resaltó nuestra proximidad geográfica a muchas universidades e institutos marroquíes, lo que debería propiciar las colaboraciones. La fiesta de la bioquímica y biología molecular del Magreb ya ha acabado. Ahora toca seguir avanzando con pasos concretos.
Vicente Rubio
Ex presidente de SEBBM
Notas
1El sitio de la SMBBM se encuentra en http://www.smbbm.org
2Durante la presidencia de SEBBM a cargo de Vicente Rubio se gestó la participación de la SEBBM en el Congreso de Marrakech.
3Amplia información disponible sobre dichos eventos en http://www.smbbm.org/specialMeeting2009/Marrakech-morocco.html